Devocional: “Dios sana lo que nadie ve” Lectura bíblica: “Él sana a los quebrantados de corazón y venda sus heridas.” — Salmos 147:3 ✨ Reflexión Hay heridas que no se notan en el rostro, pero pesan en el alma. Palabras que dolieron, pérdidas que marcaron, traiciones que dejaron cicatrices, culpas que aún susurran en silencio. Muchas veces seguimos adelante, funcionando, cuidando a otros… mientras por dentro algo sigue roto. Dios no ignora ese dolor. Él no te pide que lo escondas ni que seas fuerte todo el tiempo. Al contrario: Él se acerca justo a las áreas que más evitamos mostrar. La sanidad emocional no es instantánea; es un proceso. Y en ese proceso, Dios camina contigo paso a paso, con paciencia, ternura y verdad. Sanar no significa olvidar, ni justificar lo que te hirió. Sanar significa permitir que Dios entre en esa herida para limpiarla, vendarla y restaurarte desde adentro. A veces duele abrir el corazón, pero es ahí donde comienza la libertad. Hoy, Dios te recuerda que ...
Crear el hábito de leer la Biblia no es tanto fuerza de voluntad como diseñar el entorno y la rutina. Te dejo una guía sencilla y realista, sin culpas ni presión: 1. Empieza muy pequeño Mejor 5–10 minutos diarios que una hora una vez al mes. Un capítulo corto o incluso unos versículos es suficiente. 👉 Regla de oro: termina con ganas de más. 2. Elige un momento fijo Asócialo a algo que ya haces: Después de despertar Antes de dormir Con el café de la mañana La constancia importa más que la duración. 3. Ten la Biblia a la vista En la mesa de noche En tu celular (app como YouVersion o Biblia App) En tu bolso Si la ves, la recuerdas. Si la recuerdas, la lees. 4. Empieza por libros accesibles No empieces por lo más difícil. Buenas opciones: 📖 Salmos (oración y emoción) 📖 Proverbios (sabiduría diaria) 📖 Evangelio de Juan (conocer a Jesús) 5. Usa un plan de lectura Los planes evitan el “¿y ahora qué leo?” Planes de 7, 14 o 30 días Temas: paz, fe, propósito, ansiedad...