Crear el hábito de leer la Biblia no es tanto fuerza de voluntad como diseñar el entorno y la rutina. Te dejo una guía sencilla y realista, sin culpas ni presión:
1. Empieza
muy pequeño
Mejor 5–10 minutos diarios que una hora una vez al mes.
Un capítulo corto o incluso unos versículos es suficiente.
👉 Regla de oro: termina con ganas de más.
2. Elige un
momento fijo
Asócialo a algo que ya haces:
Después de despertar
Antes de dormir
Con el café de la mañana
La constancia importa más que la duración.
3. Ten la Biblia
a la vista
En la mesa de noche
En tu celular (app como YouVersion o Biblia App)
En tu bolso
Si la ves, la recuerdas. Si la recuerdas, la lees.
4. Empieza por libros accesibles
No empieces por lo más difícil. Buenas opciones:
📖 Salmos (oración y emoción)
📖 Proverbios (sabiduría diaria)
📖 Evangelio de Juan (conocer a Jesús)
5. Usa un plan de lectura
Los planes evitan el “¿y ahora qué leo?”
Planes de 7, 14 o 30 días
Temas: paz, fe, propósito, ansiedad
6. Lee con una pregunta simple
Antes de leer, pregúntate:
¿Qué me dice esto sobre Dios?
¿Qué puedo aplicar hoy?
¿Qué palabra me llamó la atención?
No es estudiar, es escuchar.
7. Ora brevemente (30 segundos basta)
Algo así:
“Dios, háblame y ayúdame a entender.”
Sencillo, honesto, sin palabras rebuscadas.
8. Quita la culpa
Si un día fallas:
No te castigues
No intentes “recuperar” leyendo el doble
Simplemente vuelve al día siguiente
El hábito se construye con gracia, no con presión
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