40 VERSICULOS DE SANIDAD

En el grupo : "ELLA'S EN EL CUARTO DE ORACION": hicimos este proyecto.
Durante este mes nuestro enfoque en la oracion es: SANIDAD DIVINA.



PASO 1.
Preparamos estos botes que se usan para pastillas, para llenarlas con versiculos biblicos que hablan de sanidad.

PASO 2.
Cada dia ( y como una hermana dio testimonio hoy, diciendo: Yo me tomo una todos los dias en ayunas.) mientras leo lo que Dios me da, le pido a Dios por mi sanidad.

PASO 3
Hagalo con FE , RECIBA SU SANIDAD PRIMERO POR FE, Y LUEGO SUS OJOS LO VERAN.
Hagalo con un espiritu expectante, espere un MILAGRO!

Aqui les dejo 30 versiculos, recorte cada uno de ellos, enrollelos y coloquelos dentro del botecito.




40 VERSÍCULOS SOBRE SANIDAD

1. PROVERBIOS 4:20-23: La Palabra de Dios es vida.
Hijo mío, está atento a mis palabras; inclina tu oído a mis razones. No se aparten de tus ojos; guárdalas en medio de tu corazón; porque son vida a los que las hallan, y medicina a todo tu cuerpo.

2. JOSUÉ 21:45: La Palabra de Dios no fallá.
No faltó palabra de todas las buenas promesas que Jehová había hecho… Todo se cumplió.

3. FILIPENSES 2:13: La voluntad de Dios: la sanidad, está obrando en usted.
Porque Dios es él que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad.
Este versículo me ha sostenido en muchas horas tenebrosas. Es uno de los versículos que más repito. Cuando estoy manejando mi auto o salgo a caminar, una y otra vez sale de mi boca. Digo: “Dios mío, dices que estás obrando en mí. Estás obrando en mi cuerpo, produciendo el querer y el hacer por tu buena voluntad. Padre, estás obrando en mi mente, renovándola. Mi salud es tu buena voluntad.

4. ROMANOS 8:11: El Espíritu de Vida está vivificando su cuerpo.
El que resucitó de los muertos a Cristo Jesús vivificará también vuestros cuerpos mortales por su Espíritu que mora en vosotros.

5. II CORINTIOS 1:20: Dios está a favor de usted.
Porque todas las promesas de Dios son en Él “sí” y en Él “amén”, por medio de nosotros, para la gloria de Dios.

6. MATEO 8:2,3: Es la voluntad de Dios que usted sea sanado.
Este versículo dice que cuando el leproso vino a Jesús, le dijo: Señor, si quieres, puedes limpiarme. Y Jesús le dijo estas palabras sencillas: Quiero, sé limpio.

7. EXODO 15:26: Obedezca la Palabra de Dios y sea sanado
Si oyeres atentamente la voz de Jehová tu Dios, e hicieres lo recto delante de sus ojos, y dieres oído a sus mandamientos y guardares todos sus estatutos, ninguna enfermedad de las que envié a los egipcios te enviaré a ti (en el sentido permisivo); porque Yo soy Jehová tu sanador.
¿Está usted haciendo lo que es correcto ante los ojos de Dios? ¿Está usted dando atención a sus mandamientos y guardándolos?
Las promesas de Dios son condicionales, y hay algunas cosas que debemos hacer. Hebreos 11:6 dice que Dios es galardonador de los que le buscan. Si usted no está buscando diligentemente al Señor, yo le animo que empiece hoy. Lea y escuche la Palabra de Dios, Búsquelo a Él con todo su corazón. Guarde sus mandamientos, y su vida será distinta.

8. EXODO 23:25: Sirva al Señor y la sanidad será suya.
Mas a Jehová vuestro Dios serviréis, y Él bendecirá tu pan y tus aguas; y Yo quitaré toda enfermedad de en medio de ti.

9. DEUTERONOMIO 7:15: Dios quita toda enfermedad de usted.
Y quitará Jehová de ti toda enfermedad (note que no dice: “quitaré de ti una parte o ciertas clases de enfermedades”, sino “quitaré de ti TODA enfermedad”); y todas las malas plagas de Egipto que tú conoces, no las pondrá sobre ti, antes las pondrá sobre todos os que te aborrecieren.

10. MALAQUÍAS 3:10: Obedezca todos los mandamientos de Dios y reciba todas sus bendiciones.
Traed todos los diezmos al alfolí y haya alimento en mi casa; y probadme ahora en esto –dice Jehová de los ejércitos- a ver si no os abriré las ventanas de los cielos, y derramaré sobre vosotros bendición hasta que sobreabunde.

11. SALMO 103:1-5: Uno de los beneficios de Dios es la sanidad.
Bendice, alma mía a Jehová, y bendiga todo mi ser su santo nombre. Bendice, alma mía, a Jehová, y no olvides ninguno de sus beneficios…
¿Cuáles son los beneficios de Dios?
El es quien perdona todas tus iniquidades, el que sana todas tus dolencias; el que rescata del hoyo tu vida, el que te corona de favores y misericordias; el que sacia de bien tu boca de modo que te rejuvenezcas como el águila.

12. SALMO 107:20: La Palabra de Dios es sanidad.
Envió su palabra, y los sanó, y los libró de su ruina.

13. SALMO 118:17: Dios desea que usted viva.
No moriré, sino que viviré, y contaré las obras de Jehová.
Cuando el médico dijo que yo solamente tenía pocas semanas para vivir, decidí en mi mente que iba a vivir y no a morir.

14. DEUTERONOMIO 30:19: Decida vivir. ¡Sea un guerrero!
A los cielos y a la tierra llamo por testigos hoy contra vosotros, que os he puesto delante la vida y la muerte, la bendición y la maldición; escoge, pues, la vida, para que vivas tú y tu descendencia.
Es tan importante que usted escoja vivir. Debe decidir que quiere vivir. Decídalo en su menta y diga: Diablo, quita tus manos de sobre mí. No permitiré que me destruyas. No permitiré que acabes con mi vida. No moriré antes de que mi Dios lo decida, sino que viviré y declararé las obras del Señor.

15. SALMO 91:16: Usted vivirá una larga vida.
Lo saciaré de larga vida, y le mostraré mi salvación.

16. ISAÍAS 53:5: Jesús cargó con sus pecados Y sus enfermedades.
Mas Él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo por nuestra paz fue sobre Él, y por sus llagas fuimos nosotros curados
¿Sabía usted que Jesús tomó sobre la cruz no sólo sus pecados sino también sus enfermedades? El tomó sobre su cuerpo toda cosa que le cause a usted congoja, pobreza, opresión, depresión, dolor o sufrimiento. Jesús lo tomó todo.
Mateo 8:17 se refiere a la profecía de Isaías sobre Jesús , diciendo: “Él mismo tomó nuestras enfermedades, y llevó nuestros dolores”. Si Jesús tomó sus enfermedades, entréguelas al Señor y diga: “Jesús, te entrego esta congoja a Ti. Es demasiado para mí. Te entrego esta enfermedad, Señor. ¡Y te agradezco que por tus llagas he sido sanado!

17. JEREMÍAS 30:17: Dios restaurará su salud.
Mas Yo restauraré salud para ti y sanaré tus heridas.

18. MATEO 18:18: Usted puede tomar autoridad sobre la enfermedad en su cuerpo.
De cierto os digo que todo lo que atéis en la tierra, será atado en el cielo; y todo lo que desatéis en la tierra, será desatado en el cielo.

19. MATEO 18:19: Póngase de acuerdo con alguien para pedir su sanidad.
Otra vez os digo, que si dos de vosotros se pusieren de acuerdo en la tierra acerca de cualquier cosa que pidieren, les será hecho por mi Padre que está en los cielos.
Si usted está casado, póngase de acuerdo con su esposa o con su esposo para pedir la sanidad de su cuerpo. No permita que entre ustedes se interpongan pensamientos negativos. Jesús dice que cuando se pongan de acuerdo en oración, les será hecho por su Padre que está en los cielos.

20. MARCOS 11:22,23: Lo que usted diga hará una diferencia.
Tened fe en Dios. Porque de cierto os digo que cualquiera que dijere a este monte: Quítate y èchate en el mar, y no dudare en su corazón sino creyere que será hecho lo que dice, lo que diga le será hecho.
Es importante hacer declaraciones positivias. La Biblia dice que somos enlazados con las palabras de nuestra boca (vea Proverbios 6:2). Así que, tenga cuidado con lo que dice. Confiese: “Creo que he sido sanado”, y será hecho.

21. MARCOS 11:24: Crea y recibirá.
Por tanto, os digo que todo lo que pidieréis orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá.

22. ISAÍAS 43:25,26: Presente a su caso a Dios.
Yo, Yo soy él que borro tus rebeliones por amor de mí mismo, y no me acordaré de tus pecados. Hazme recordar, entremos en juicio juntamente; habla tú para justificarte. Yo presenté mi caso a Dios. Me reconocí culpable de muchas cosas y cambié algunas. Le recordé a Jesús la oración que hice con mi esposo. Me regocijo, Jesús porque estoy sanada, y que todo dolor y todo malestar saldrán de mi cuerpo. Salieron en el nombre de Jesús.
¿Se fueron? Preguntará usted.
No, no se fue todo de una vez. Yo tuve que pelear una batalla espiritual. Era como si estuviera en un túnel oscuro. No pude ver la luz por meses y meses y meses. Aún así, nunca dejé de confesar la Palabra de Dios porque tenía una confianza inconmovible en ella. Yo sabía que Jesús no me mentiría, y que si continuaba creyendo, recibiría y recibí.

23. MARCOS 16:17, 18. Haga que alguien le imponga las manos para recibir su sanidad.
Y estas señales seguirán a los que creen…sobre los enfermos pondrás sus manos y estos sanarán.

24. JUAN 9:31: Adore a Dios.
Pero si alguno es temeroso de Dios, y hace su voluntad a ése oye.

25. JUAN 10:10: El diablo quiere matarle; en cambio Dios desea sanarle.
El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; Yo he venido para que (usted) tenga vida, y para que (usted) la tenga en abundancia.

26. GÁLATAS 3:13,14: Usted ha sido redimido de la maldición.
Cristo nos redimió de la maldición de la ley hecho por nosotros maldición (porque está escrito: Maldito todo el que es colgado en un madero), para que en Cristo Jesús la bendición de Abraham alcanzase a los gentiles.
El tomó la maldición del pecado, la enfermedad y la pobreza sobre sí mismo para que usted no tuviera que llevarla. De esta manera, Él hizo posible que usted tenga las bendiciones de Abraham: perdón, salud divina, y provisión para sus necesidades materiales. ¡Gloria al Señor!

27. HEBREOS 10:23: Usted no dudara en su fe.
Mantengamos firme, sin fluctuar, la confesión de nuestra esperanza (fe), porque fiel es Él que prometió.
A veces fluctuamos (dudamos) en nuestra mente, en nuestros pensamientos pero no en nuestro corazón. No dejemos que el enemigo nos acuse (vea Apocalipsis 12:10) Si siente que usted está fluctuando (dudando), recuerde que usted puede tener duda en su mente y aún tener fe en su corazón.

30. HEBREOS 13:8: Jesucristo nunca ha cambiado. Lo que Él hizo en la Biblia, lo hará para usted hoy.
Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos.

31. 3 JUAN 2: El mayor deseo de Dios es que usted esté bien.
Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma.

32. SANTIAGO 5:14,15: Ser ungido con aceite por un cristiano que crea en la sanidad.
¿Está alguno enfermo entre vosotros? Llame a los ancianos de la iglesia, y oren por él, ungiéndole con aceite en el nombre del Señor. Y la oración de fe salvará al enfermo, y el Señor lo levantará; y si hubiere cometido pecados, le serán perdonados.

33. I PEDRO 2:24: Jesús ya pagó el precio por su sanidad.
Quien llevó el mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros estando muertos a los pecados, vivamos a la justicia; y por cuyas heridas fuisteis sanados.
Isaías dice: “Por sus llagas somos curados”. Pedro, por revelación del Espíritu Santo, miró atrás hacia Isaías 53:5, y dijo: “Por cuyas heridas fuisteis sanados.” ¡Su sanidad ha sido ya comprada y pagada por el mismo Jesús!

34. 1 JUAN 5:14,15: Tenga confianza en sus oraciones.
Y esta es la confianza que tenemos en Él, que si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, Él nos oye. Y si sabemos que Él nos oye en cualquiera cosa que pidamos, sabemos que tenemos las peticiones que le hayamos hecho.

35. 1 JUAN 3:21,22: Dios contesta las oraciones de los que guardan sus mandamientos.
Amados, si nuestro corazón no nos reprende, confianza, tenemos en Dios y cualquiera cosa que pidiéramos la recibiremos de Él, porque guardamos sus mandamientos, y hacemos las cosas que son agradables delante de Él.
Si usted no está recibiendo lo que necesita de Dios, examínese a sí mismo. Mire si está guardando sus mandamientos y haciendo aquellas cosas que son agradables antes sus ojos.

36. 2 TIMOTEO 1:7: El temor no es de Dios, ¡Repréndelo!
Porque no nos ha dado Dios espíritu de temor, sino de poder, de amor y de dominio propio.
Cuando el temor llegue contra usted, repréndalo. Diga: “En este dia yo rechazo todo temor. Temor, suéltame en el nombre de Jesús. No tienes derecho de atormentar a una hija de Dios. Estoy llena de Su paz y amor. Ahora te dejo a Ti todas mis cargas, Padre, porque sé que cuidas de mí. Te doy gracias porque estoy libre del temor.

37. II CORINTIOS 10:4,5: Derribe esos pensamientos e imaginaciones que no están de acuerdo con la Palabra de Dios.
Porque las armas de nuestra milicia no son carnales, sino poderosas en Dios para la destrucción de fortalezas, derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios, y llevando cautivo todo pensamiento a la obediencia de Cristo.
Diga: “pensamientos pónganse de acuerdo con la Palabra de Dios que dice, que por las llagas de Jesús yo soy sanada. Pensamientos, pónganse de acuerdo con la Palabra de Dios que dice, que todo lo que pidiere lo recibiré de Él porque guardo sus mandamientos y hago aquellas cosas que son agradables a sus ojos. Pensamientos, pónganse de cuerdo con la Palabra de Dios, en el nombre de Jesús.”

38. EFESIOS 6:10,13: Sea fuerte en el poder del Señor. Vístase con Su armadura y luche por su sanidad.
Por lo demás, hermanos míos, fortaleceos en el Señor, y en el poder de Su fuerza. Vestíos de toda la armadura de Dios, para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo. Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este siglo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.
Por lo tanto, tomar toda la armadura de Dios, para que podáis resistir en el día malo, y habiendo acabado todo, estar firmes.
Los versículos 14-17 continúan diciendo:
Estad, pues, firmes, ceñidos vuestros lomos con la verdad, y vestidos con la coraza de justicia, y calzados los pies con el apresto del evangelio de la paz. Sobre todo, tomar el escudo de la fe, con que podáis apagar todos los dardos de fuego del maligno. Y tomad el yelmo de la salvación, y la espada del Espíritu, que es la Palabra de Dios.

39. APOCALIPSIS 12:11: Dé testimonio de su sanidad.
Y ellos te han vencido por medio de la sangre del Cordero y de la palabra del testimonio de ellos.

No se quede callada, cuando reciba su sanidad. En muchas ocasiones hablamos demasiado del problemas y cuando El Señor nos sana, quedamos en silencio.. No se quede callada...Usted sera testido fiel para contar las maravillas que Dios ha hecho en su vida.


40. NAHUM 1:9: Su enfermedad se irá y no regresará, Amen
No surgirá dos veces la tribulación..
El diablo es un atormentador, y él continuará viniendo contra usted. En el caso del cáncer, los médicos dicen que quien vive cinco años más, está sano. Pero el diablo tratará de atormentarle con dudas y temor. Si usted tiene un dolor, le dirá: “Allí está. El cáncer te está volviendo”. Tiene que combatir estas imaginaciones mentirosas. Derríbelas y haga que todo pensamiento esté de acuerdo con la Palabra de Dios. Entonces es cuando usted puede recordarle al diablo el texto de Nahum 1:9. Dígale: no vendrá con esta aflicción a mí por segunda vez. ¡Creo que Nunca más volverá de nuevo a mi cuerpo!”. ¡Y no volverá!


Bendiciones

Saben los demas quien es Usted?

En esto conocereis todos que son mis discipulos
si tuvieras amor los unos con los otros.
Juan 13:35





Estamos acostumbrados a juzgar a nuestros vecinos, amigos, compañeros de trabajo, etc. Consideramos que algunos son amables, otros antipaticos, buenas personas, habladores, introvertidos, etc. Asi mismo, ellos nos juzgan a nosotros y nos clasifican en diferentes categorias. 

La convivencia nos hace pensar que conocemos a las demas personas, esto es asi solo hasta cierto punto porque siempre hay algo en la personalidad de nuestros semejantes que desconocemos y que sale a la luz.

Los creyentes debemos ser como libros abiertos, debemos vivir vidas transparentes y no debemos esconder "esqueletos en el armario" En teoria, una vida asi de limpia haria que los demas nos conocieran, pero en la realidad no es asi. Siempre nos juzgaran por las apariencias y de acuerdo al color del lente a traves del cual nos quieran ver. Pero todo creyente debe tener como meta ser conocido como discipulo de Cristo, como alguien que se esfuerza en seguir los pasos de Jesucristo.

La misma Palabra afirma que la prueba irrefutable para que nos consideren discipulos de Cristo es el amor que aplicamos a la relacion entre los hermanos en la fe cristiana. Somos hijos del mismo Padre, fuimos aceptados como hijos por medio del sacrificio de Cristo Jesus en la cruz, eso quiere decir que El Señor pago el mismo precio por todos y cada uno de nosotros, por lo tanto, tenemos el mismo valor cada uno de nosotros, por lo tanto tenemos el mismo valor delante de Dios. Por consecuencia debemos amarnos como lo que somos y demostrar que nuestro Maestro es el Señor Jesus y como discipulos de El.  nuestra vida es la mejor enseñanza de lo que El quiere que el mundo conozca.

Los que nos conocen pueden tener opiniones erroneas o correctas de cada uno de nosotros, pero nuestra vida debe ser una predica viva de la doctrina de Jesus. El mundo debe ver en nosotros el mensaje de amor y de perdon. 


Pidamos al Padre que nuestra vida refleje nuestra entrega a Jesus y a la enseñanza de su doctrina.

Bendiciones